Señor, 
Si un día estuviera sofocado, preso, "harto de la vida"...

...con  deseos de desaparecer,  de morir, insatisfecho  conmigo mismo y con  el mundo a mi alrededor  ; 
 

Pregúntame,  si quiero cambiar la  luz por las tinieblas; 
 

Pregúntame,  si quiero cambiar la  mesa puesta, por los  restos que tantos buscan  en la basura; 
 

Pregúntame,  si quiero cambiar mis  pies por una silla  de ruedas; 
 

Pregúntame,  si  quiero cambiar  mi voz, por las  señas; 
 

Pregúntame  si  quiero cambiar  el mundo de los  sonidos por el silencio  de los que no oyen  nada; 
 

Pregúntame,  si quiero cambiar el  diario que leo y  después echo a la  basura, por la 
miseria de los que van a buscarlo para hacerse con él una manta; 
 
 

Pregúntame,  si  quiero cambiar  mi salud, por las  enfermedades de tanta  gente; 
 

Pregúntame,  hasta cuándo no reconoceré  tus bendiciones, para  hacer de mi vida  un himno de alabanza  y gratitud y decir,  todos los días, desde  el fondo de mi  corazón: