SANTIAGO ZUZA . PAMPLONA Viernes, 16 de octubre de 2009 - 03:59 h.
Preparados para mojarse
Su caso es especial. Fue presentado ayer junto al resto de sus compañeros pero de momento no podrá jugar. Julián García ha vivido un auténtico calvario este verano que espera que se acabe cuanto antes.
El jugador, formado en el Sabadell, llegó la temporada pasada a Pamplona después de que el club catalán no contase con él.

El jugador, uno de los más queridos en el vestuario, realizó una brillante temporada y esperaba quedarse de nuevo en Pamplona. Sin embargo, su club de origen, el Sabadell, ha puesto trabas a su estancia en el Waterpolo Navarra.

Los catalanes, uno de los equipos más potentes de la categoría, consideran al modesto equipo navarro como un rival directo y le reclaman el pago de 30.000 euros si quieren que Julián juegue aquí.

Para irse al resto de equipos no ponen ningún problema.

Resolución en 20 días

El jugador ha encontrado trabajo en Pamplona y se ha acogido a una reglamentación de la federación que le permitiría quedarse aquí. El club ha acudido a la RFEN para que le tramite la ficha y en menos de 20 días se espera una resolución. Si es favorable Julián jugará en el WP Navarra. Si no, el club deberá abonar 30.000 euros, una cantidad muy elevada para los recursos del club.

Con trabajo

El jugador está muy molesto con su antiguo club. "Ha sido un verano complicado. El año pasado no me pidieron nada y este año sí, no lo entiendo. He estado muchos años allí, les dije que estaba muy a gusto aquí y creo que tenían que haber tenido un poco más de consideración", aseguraba ayer Julián.

"Me he buscado un trabajo y llevo más tiempo pensando en esto de la ficha que en jugar al waterpolo, que es lo que me gusta. Al final el que sale perdiendo soy yo, que soy el que no va a poder jugar.

Dicen que en otro equipo me dejarían jugar, pero aquí no. Estoy muy dolido con el Sabadell. Espero que esto se arregle pronto