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La Coctelera

el-baluarte

15 Mayo 2009

PEQUEÑA PARABOLA

 

Un hombre oraba inquieto: "Dios, háblame". Y entonces canto un pajarito. Pero aquel hombre no escuchó.

Entonces gritó: "Dios, háblame". Se oyeron truenos entre las nubes. Pero de nuevo el hombre no escuchó; miró a su alrededor y dijo:

"Dios, déjame Verte". y una estrella brilló en el firmamento como nunca había bri­llado. Pero el hombre no miró al cielo y no la vio....

Entonces el hombre, indigna­do, gritó más fuerte: "Dios, déjame ver un milagro". ¡Y nació su hijo! Pero no se dio cuenta de la nueva e irrepetible vida que comenzaba...

Entonces  gritó desesperado: "Dios, tócame, déjame sentirte". En ese momento,. Dios bajó del cielo y tocó al hombre en la mejilla suavemente. Pero el hombre quitó la hermosa mariposa de su mejilla y siguió su camino.

Llorando gritó: "Dios, necesito tu ayuda".  En ese momento, le llegó un mensaje de correo electrónico con buenas noticias, dándole aliento, y con la oración y el abrazo de alguien que lo quería ... El hombre no lo vio. .. Siguió trabajando y lo borró sin leerlo.

Dios nos habla a través de lo más sen­cillo y lo menos esperado. La envoltura no suele ser la que tú esperas...

Tags: oir, escuchar, atender

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En el baluarte, sobre roca firme busco seguridad.

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