Es necesario mantener bajo control el estrés.
Lo podemos lograr siguiendo algunos simples consejos:
Aprender a relajarse: Técnicas como, imaginación guiada, meditación, relajación muscular y respiración, pueden ayudar a la relajación. El objetivo fundamental es disminuir la frecuencia cardiaca, la presión arterial y la tensión muscular.
Comentar las preocupaciones con un buen amigo: Hablar ayuda a mejorar la tensión y poner la situación en una perspectiva adecuada, además puede conducir a establecer un plan de acción diferente al que se tenía pensado o más saludable.
Planear el trabajo paso a paso: Conviene determinar la realización de tareas pequeñas, una vez finalizadas comenzar otras. Separar un todo en diferentes etapas disminuye la tensión síquica que provoca un todo grande que puede pensarse como inalcanzable.
Controlar la ira: La ira requiere ser expresada, pero con cuidado y respeto por el otro. Muchas veces es beneficioso contar hasta 10 antes de explotar y mantener la compostura para evitar las posteriores frustraciones por lo que se dijo o hizo en un estado de irascibilidad.
Alejarse: Un cambo de actitud puede ayudar a encontrar una nueva perspectiva para dimensionar un problema. Dejar por un tiempo de pensar en ese "tan terrible problema" puede mejorar la visión de la complicación y al relajarse, generar una solución posible, independientemente de que sea resolutiva, paliativa o para posponer la solución hasta una mejor oportunidad.
Ser realista: Es prudente establecer objetivos ligados a la realidad o lo más posible de cumplir en el tiempo más corto posible, definiendo jerarquías y prioridades. Esto nos dará resultados más rápidos, contundentes y con menor carga de ansiedad y menor frustración ante los impedimentos.
Evitar los objetivos demasiado ambiciosos nos hará evitar también las grandes frustraciones y el consecuente estrés marcado.
Evitar la automedicación: Esta es, tal vez, una de las recomendaciones más importantes.
Alimentarse "Naturalmente": Es imprescindible ingerir alimentos sanos y nutritivos. Un cuerpo sano se logra con una alimentación adecuada, incorporando a nuestro organismo los nutrientes variados que nos ofrece la naturaleza o complementándolo con una buena nutrición celular bien aconsejada.
Dormir lo suficiente y realizar ejercicios: Un cuerpo sano propicia una mente sana, el sueño ayuda a restablecer la actividad neuronal y también ayuda a enfrentar los problemas en un estado de reposo, con lo cual se generan nuevas visiones de la situación antes no contempladas.
El ejercicio ayuda a eliminar las tensiones y los tóxicos y a disipar la energía excesiva que también puede generar estrés.
Restablecer nuestra salud integral es importante no solo para nosotros sino además para nuestra familia.
Además, forma parte del mandato divino de nuestro creador. Eso nos permitirá luego disfrutar de nuestro trabajo cotidiano, con la consabida "alegría de vivir" en compañía de nuestros seres queridos.
Técnicas de relajación para disminuir el estrés.
Relajación muscular progresiva:
Sentarse o acostarse en una posición cómoda y cerrar los ojos. Permitir que la mandíbula descienda y que los párpados se relajen en lugar de cerrarlos con fuerza.
Recorrer mentalmente nuestro cuerpo pensando en relajar parte por parte, sector por sector.
Cada músculo, cada articulación y hasta nuestros pensamientos más estrictos.
Se empieza con los dedos de los pies y se asciende lentamente hasta llegar al cuero cabelludo.
Hay que enfocar por separado en cada parte de nuestro organismo e imaginar que la tensión se desvanece lentamente.
Es prudente contraer los músculos de cada zona y mantenerlos así hasta contar hasta 5, luego relajarse y pasar a la otra.
Imaginación visual
Debe permitir que los pensamientos fluyan por su mente sin detenerse en cada uno. Debe concentrarse en la relajación y buscar todo pensamiento que conserve en su recuerdo y que le trasmita tranquilidad, paz, sosiego, seguridad, o aquel atributo que más necesite.
Piense que el corazón late con tranquilidad suficiente como para relajar todo su cuerpo, que la respiración le acompaña igualmente lenta y pausada con regularidad y con profundidad para inundar todas las células del cuerpo con la gracia del oxígeno.
Una vez que sienta suficientemente la relajación imagine que se encuentra en el lugar que usted más desea, ese que le produce placer, ese donde puede disfrutar de la belleza, la paz, la tranquilidad...
Trate meditar, visualizando los colores que le brinda la naturaleza, el violeta presente en todos sus cambios constantes; el verde de las hojas y del césped que nos sugiere salud; el azul celeste del cielo que nos brinda paz, fuerza la voluntad, felicidad, equilibrio y poder; el amarillo de los trigales prestos ser segados nos incrementa la sabiduría, la intuición, la inteligencia; el blanco de las nubes que podemos adoptar para nuestra vida, la purificación, la aclaración de las dudas; el rosa de las flores que nos entrega un amor puro, la belleza, la opulencia y la coerción entre dos seres; el anaranjado del atardecer, que nos va a proveer un nuevo día mañana, con esa solución tan esperada por nosotros.
Después de 5 a 10 minutos de meditación comience a despedirse del ejercicio de relajación e imaginación visual.
De todas formas es imprescindible una consulta con el médico, sobre todo si los síntomas son muy acuciantes y limitan su vida cotidiana.

La verdad un pelin dificil, creo que en los tiempos que vivimos quien no tiene un poquito :-)